Día del Profesor: Homenaje a Juan Manuel Estrada

J. M. EstradaDe nuestra redacción.- Hoy, 17 de septiembre se festeja el Día del Profesor. La fecha es un homenaje a uno de los intelectuales y  pedagogos más significativos de nuestro país.

Falleció  el 17 de septiembre de 1894.

Sus palabras

«La educación es un deber moral, por cuanto nos lleva a la perfección que es nuestro destino; un deber social, por cuanto, merced a ella, devolvemos los beneficios recibidos de la colectividad […]; un deber cívico en las democracias, por cuanto habilita al ciudadano para ejercer la soberanía. «
 José Manuel Estrada
La exactitud de sus palabras así como su vigencia, huelgan cualquier comentario y lo muestran con una inteligencia clara y adelantada a su época.
Su biografía

José Manuel Estrada fue uno de los más destacados intelectuales de la segunda mitad del siglo XIX, además de ser quizás el orador más eminente de nuestro país durante esos años. Historiador por vocación y de formación autodidacta, católico combativo, periodista y político encumbrado, Estrada se erige en uno de los representantes más genuinos del pensamiento argentino a comienzos del período moderno.

Nació en Buenos Aires el 13 de julio de 1842. Murió en Asunción (Paraguay) el 17 de septiembre de 1894.

Los datos relativos a su biografía destacan que Estrada quedó huérfano a muy temprana edad, y que de su educación se hizo cargo su abuela, Carmen de Liniers. Su primer maestro fue Manuel Pintos, y su educación formal la desarrolló en el Colegio de San Francisco, donde aprendió filosofía, teología, religión y humanidades. A través de esta enseñanza, Estrada se formó como un férreo católico, al punto que sería la defensa de este dogma la que lo llevaría a destacar como político.

En 1858, cuando finalizó con sus estudios primarios, recibió un premio en el concurso de historia del Liceo Literario, por su obra relativa al descubrimiento de América. Este estímulo fue suficiente para que orientara su formación autodidacta a los asuntos históricos, que a la postre lo convertiría en uno de los más destacados historiadores argentinos. Por esa época, además, Estrada comienza su actividad como periodista, como redactor de La Guirnalda, Las Novedades y La Paz.

Incorporada Buenos Aires a la Confederación, adhirió a la Constitución Nacional, y publicó el opúsculo Signun Foederis (El signo de la Confederación), que se convirtió en su profesión de fe religiosa, nacional y política. Poco después, en 1861, publicó El génesis de nuestra raza, una obra polémica en la que replicaba al profesor Gustavo Minelli, quien había levantado banderas anticatólicas. Al año siguiente publicó otra réplica, llamada El catolicismo y la democracia en la que respondía a Francisco Bilbao, quien sostenía la incompatibilidad de la democracia y la religión.

Autor de significativos estudios históricos, entre los que se hayan: «Orígenes de nuestra raza», de 1861 y «El catolicismo y la democracia», 1862. Ejerció como profesor secundario y universitario, defendiendo la libertad de cátedra a través de la manifestación de sus ideas.

Dictó numerosos cursos de derecho constitucional y administrativo en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en cuyas aulas puede decirse que echó los cimientos de la ciencia constitucional argentina.

En 1884, destituido de sus cargos por  manifestarse en contra de la Ley 1420 de educación, que sostenía la educación pública, gratuita, obligatoria y laica; recibe la adhesión de sus alumnos que acuden a su casa para homenajearlo y despedirlo.

En 1891 es designado embajador plenipotenciario en el Paraguay, en donde reside hasta su deceso el 17 de septiembre de 1894.

«El educador siembra semillas a su cuidado
es muy digno el amor que da a otros,
siempre fiel a su tarea, trabaja cada día en esa historia que crea
formando a cada persona y recibiendo de ellos lo que ha entregado.» F.M.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*