En la Ciudad: Abre el ramal de Metrobús que modificó a la 9 de Julio

Metrobus-Después de seis meses de una obra que pareció interminable y una larga polémica por el destino de los árboles, mañana a las 14 el Gobierno porteño dejará habilitado el Metrobús en la 9 de Julio. De esta manera, la tradicional avenida renacerá una vez más con una nueva fisonomía.

Cuatro de sus 14 carriles centrales ahora serán vías exclusivas para once líneas de colectivos (9, 10, 17, 45, 59, 67, 70, 91, 98, 100 y 129), que transportan a 200.000 personas. Las estaciones estarán en el medio. Mientras, las plazoletas laterales quedaron más angostas y la Plaza de la República perdió 5,5 metros por lado y tiene una forma más alargada.

La noticia fue oficializada ayer por el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, durante una recorrida que hizo junto a otros funcionarios y candidatos para las próximas elecciones legislativas.

El lanzamiento se apuró para cumplir con el artículo 64 del Código Electoral, que prohíbe los actos de inauguración de obras públicas durante los 15 días anteriores a las elecciones. Desde el sábado 27 no puede haber actos, porque el 11 de agosto se realizarán las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Según los cálculos oficiales, con el nuevo Metrobús los colectivos tardarán 14 minutos en recorrer los 3 kilómetros de la 9 de Julio, entre Arroyo y avenida San Juan. Menos de la mitad de tiempo que hasta ahora. Pero la construcción de sus instalaciones obligó a modificar profundamente la avenida.

El cambio más obvio es la eliminación de las plazoletas centrales construidas en 2005, para hacer dos carriles exclusivos de cada mano. Pero el más impactante es que los colectivos circularán en sentido inverso al resto del tránsito. Los peatones deberán acostumbrarse a que los ómnibus aparezcan por la mano contraria a la habitual: los que van hacia el norte circularán por la izquierda y los que van al sur, por la derecha. Esto se debe a que las estaciones del Metrobús están en el medio, y los micros tienen las puertas a la derecha.

Para segregar al transporte público de los vehículos particulares, colocaron unos maceteros de hormigón de diseño triangular. Mientras, el centro de la avenida no sólo perdió sus plazoletas, sino sus árboles. Trasladaron 305 ejemplares, lo que motivó varios reclamos vecinales y una medida judicial que obligó al Ejecutivo a informar el destino de cada árbol extraído y a comprometerse a mantener la misma cantidad de metros cuadrados de espacios verdes. Por eso, hubo árboles que fueron mudados a las plazoletas de los costados y se plantaron otros 550 ejemplares. Fte: Clarín – ExpressArte en la Ciudad

Estas plazoletas laterales tienen 2,5 metros de ancho, dos menos que antes, porque fueron angostadas para sumarle un carril a Carlos Pellegrini-Bernardo de Irigoyen y Cerrito-Lima. Estas calles pasaron de tener tres carriles a contar con otro de detención de dos metros. Ahora, además, quedarán liberadas de colectivos, porque éstos circularán por sus propios carriles. De esta manera, en cada mano los vehículos particulares tendrán disponibles cinco carriles en la 9 de julio y tres en las calles laterales.

La Plaza de la República, que desde que la hicieron en 1937 fue una rotonda, después un óvalo y más adelante un rectángulo de extremos redondeados, volvió a cambiar. Ahora es más angosta, pero también más alargada: pasó de tener 2.471 m2 a 2.709 m2. A su altura, los carriles del Metrobús se reducen de dos a uno, que corren paralelos por el Este del Obelisco.

Otra de las novedades es que ya no se puede girar a la izquierda desde la 9 de Julio en los cruces con avenidas y calles. Sólo se puede doblar desde Carlos Pellegrini-Bernardo de Irigoyen y Cerrito-Lima. Sí se permite doblar a la izquierda en Arenales. Para facilitar la maniobra, se incrementó la capacidad de la dársena de giro de la 9 de Julio hacia Arenales. Desde los carriles centrales sólo se podrá girar a la izquierda en esa calle, en Arroyo y en avenida Corrientes.

Por ahora, los colectivos del Metrobús deberán salir por Arroyo en el Norte y por San Juan en el, cruzando hacia Lima. Para eso, los semáforos estarán sincronizados especialmente, sobre todo a la altura de Humberto 1°. Pero el Gobierno porteño tiene en marcha una licitación para construir dos túneles bajo el nodo de la Autopista 25 de Mayo, a la altura de San Juan, para unir la 9 de Julio con Constitución. En una segunda etapa está previsto hacer algo similar en la salida hacia el norte.

El último gran cambio de la 9 de Julio fue en 2005, cuando le sacaron un carril por mano para hacer el boulevard central que ahora perdió. Entonces privilegiaron los espacios verdes. Hoy desde el Ejecutivo priorizan el transporte público. Y los porteños, una vez más, deben acostumbrarse al nuevo paisaje de su avenida más ancha.

En la Ciudad: Abre el ramal de Metrobús que modificó a la 9 de Julio

Metrobus-Después de seis meses de una obra que pareció interminable y una larga polémica por el destino de los árboles, mañana a las 14 el Gobierno porteño dejará habilitado el Metrobús en la 9 de Julio. De esta manera, la tradicional avenida renacerá una vez más con una nueva fisonomía.

Cuatro de sus 14 carriles centrales ahora serán vías exclusivas para once líneas de colectivos (9, 10, 17, 45, 59, 67, 70, 91, 98, 100 y 129), que transportan a 200.000 personas. Las estaciones estarán en el medio. Mientras, las plazoletas laterales quedaron más angostas y la Plaza de la República perdió 5,5 metros por lado y tiene una forma más alargada.

La noticia fue oficializada ayer por el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, durante una recorrida que hizo junto a otros funcionarios y candidatos para las próximas elecciones legislativas.

El lanzamiento se apuró para cumplir con el artículo 64 del Código Electoral, que prohíbe los actos de inauguración de obras públicas durante los 15 días anteriores a las elecciones. Desde el sábado 27 no puede haber actos, porque el 11 de agosto se realizarán las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Según los cálculos oficiales, con el nuevo Metrobús los colectivos tardarán 14 minutos en recorrer los 3 kilómetros de la 9 de Julio, entre Arroyo y avenida San Juan. Menos de la mitad de tiempo que hasta ahora. Pero la construcción de sus instalaciones obligó a modificar profundamente la avenida.

El cambio más obvio es la eliminación de las plazoletas centrales construidas en 2005, para hacer dos carriles exclusivos de cada mano. Pero el más impactante es que los colectivos circularán en sentido inverso al resto del tránsito. Los peatones deberán acostumbrarse a que los ómnibus aparezcan por la mano contraria a la habitual: los que van hacia el norte circularán por la izquierda y los que van al sur, por la derecha. Esto se debe a que las estaciones del Metrobús están en el medio, y los micros tienen las puertas a la derecha.

Para segregar al transporte público de los vehículos particulares, colocaron unos maceteros de hormigón de diseño triangular. Mientras, el centro de la avenida no sólo perdió sus plazoletas, sino sus árboles. Trasladaron 305 ejemplares, lo que motivó varios reclamos vecinales y una medida judicial que obligó al Ejecutivo a informar el destino de cada árbol extraído y a comprometerse a mantener la misma cantidad de metros cuadrados de espacios verdes. Por eso, hubo árboles que fueron mudados a las plazoletas de los costados y se plantaron otros 550 ejemplares. Fte: Clarín/

Estas plazoletas laterales tienen 2,5 metros de ancho, dos menos que antes, porque fueron angostadas para sumarle un carril a Carlos Pellegrini-Bernardo de Irigoyen y Cerrito-Lima. Estas calles pasaron de tener tres carriles a contar con otro de detención de dos metros. Ahora, además, quedarán liberadas de colectivos, porque éstos circularán por sus propios carriles. De esta manera, en cada mano los vehículos particulares tendrán disponibles cinco carriles en la 9 de julio y tres en las calles laterales.

La Plaza de la República, que desde que la hicieron en 1937 fue una rotonda, después un óvalo y más adelante un rectángulo de extremos redondeados, volvió a cambiar. Ahora es más angosta, pero también más alargada: pasó de tener 2.471 m2 a 2.709 m2. A su altura, los carriles del Metrobús se reducen de dos a uno, que corren paralelos por el Este del Obelisco.

Otra de las novedades es que ya no se puede girar a la izquierda desde la 9 de Julio en los cruces con avenidas y calles. Sólo se puede doblar desde Carlos Pellegrini-Bernardo de Irigoyen y Cerrito-Lima. Sí se permite doblar a la izquierda en Arenales. Para facilitar la maniobra, se incrementó la capacidad de la dársena de giro de la 9 de Julio hacia Arenales. Desde los carriles centrales sólo se podrá girar a la izquierda en esa calle, en Arroyo y en avenida Corrientes.

Por ahora, los colectivos del Metrobús deberán salir por Arroyo en el Norte y por San Juan en el, cruzando hacia Lima. Para eso, los semáforos estarán sincronizados especialmente, sobre todo a la altura de Humberto 1°. Pero el Gobierno porteño tiene en marcha una licitación para construir dos túneles bajo el nodo de la Autopista 25 de Mayo, a la altura de San Juan, para unir la 9 de Julio con Constitución. En una segunda etapa está previsto hacer algo similar en la salida hacia el norte.

El último gran cambio de la 9 de Julio fue en 2005, cuando le sacaron un carril por mano para hacer el boulevard central que ahora perdió. Entonces privilegiaron los espacios verdes. Hoy desde el Ejecutivo priorizan el transporte público. Y los porteños, una vez más, deben acostumbrarse al nuevo paisaje de su avenida más ancha.