En la Ciudad: Aumenta un 67% la cantidad de estudiantes extranjeros

estudiantes

Las universidades argentinas asisten a un fenómeno inédito: cerca de 40 mil alumnos extranjeros se forman en sus aulas. Es un crecimiento del 67% en relación con 2008, cuando en las casas de altos estudios (públicas y privadas) había 24 mil estudiantes llegados desde el exterior. Prestigio educativo, atractivos culturales e históricos y gratuidad de la enseñanza son algunos de los motivos del imán para los chicos.

El dato surge de la Red de Secretarios Internacionales de Universidades Nacionales. Jorge Bragulat, ex director del Programa de Promoción de la Universidad Argentina en el Exterior, señala que “hay más extranjeros en las universidades privadas, porque tienen representantes en países extranjeros que les facilitan todo”. Y avizora un futuro alentador: “El crecimiento económico de Latinoamérica ha hecho que las clases medias de estos países tengan más recursos: ahí hay más alumnos interesados en salir a estudiar al exterior”.

En la Universidad de Buenos Aires (UBA), por ejemplo, la cifra de alumnos extranjeros trepó de 7.000 a 12.000 en cuatro años. En la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) la cantidad de estudiantes de otras nacionalidades crece a un ritmo del 20% anual desde 2004. Y en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) aseguran que la cantidad de foráneos en sus claustros se multiplicó por 21 desde 2007.

“El 80% de nuestros estudiantes extranjeros provienen de países latinoamericanos”, detalla Marcelo Tobin, secretario de Relaciones Internacionales de la UBA. “Somos muy buscados como referente continental en educación superior”, explica Tobin. El factor económico influye: las carreras de grado en la UBA son gratuitas y la relación dólar o euro frente al peso les sigue conviniendo a los extranjeros, indemnes frente al cepo cambiario que afecta a los argentinos.

Según el censo 2011 de la UBA, el 19,9% de los estudiantes peruanos cursan en la facultad de Medicina; y el 12,6% de los bolivianos cursa Ciencias Económicas. El Ciclo Básico Común contiene al 66,9% de los estudiantes colombianos.

José Echenique, secretario de Relaciones Internacionales de la Universidad de Córdoba, dice: “En 2011 teníamos 850 alumnos; y para este año esperamos un crecimiento de entre un 10 y un 15% en la matrícula de extranjeros”. Allí citan aspectos culturales y sociales para justificar la tendencia. Y acuerdan que muchas veces las universidades extranjeras prefieren ciudades pequeñas –donde el ritmo de vida sea más tranquilo– para intercambiar alumnos. Eso hace que Córdoba pueda competir con Buenos Aires. Agrega que “los alumnos extranjeros se hacen amigos muy rápido, el trato es más cálido: se adaptan en una semana y ya están comiendo asado, saliendo a las sierras. Viven en casas de familia y son como un hijo más.

“Los extranjeros nos eligen porque pueden combinar la educación con un lindo entorno social y cultural, y con precios más bajos que en su país de origen. Además, Buenos Aires es lo más seguro y lo más europeo de Latinoamérica”, grafica Paula Iglesias, coordinadora de Relaciones Internacionales de la UADE.

Gabriel Foglia, decano de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo, acuerda con Iglesias: “Los estudiantes extranjeros respetan mucho la calidad académica que hay acá. Cuando regresan están muy bien catalogados. Además, la relación costo-beneficio sigue siendo buena para ellos”. La UP ya les da clase a más de 3.000 extranjeros.

Para la mayoría de los que quieren estudiar en el país, los programas de intercambio son claves. “Vienen por la gran cantidad de convenios que tenemos. La gran mayoría lo hace con este mecanismo y no paga aranceles. Además, nos eligen porque nuestra universidad está muy bien posicionada en los rankings latinoamericanos”, dice Soledad Zapiola, coordinadora general de la dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina (UCA). Allí hay 660 alumnos de intercambio. Y las inscripciones entre agosto y diciembre del año pasado superaron en un 45% a las de 2011.

Marta Pini, directora de Cooperación Internacional de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), dice que “los alumnos extranjeros destacan que los docentes son especialistas en su disciplina pero a la vez tienen un panorama integrado de la profesión. También consideran que son menos solemnes y que los estudiantes tienen mayor participación”. En suma, un combo cultural, académico, social y económico que explica este alto poder de seducción que tienen las univeridades argentinas.

En la Ciudad: Aumenta un 67% la cantidad de estudiantes extranjeros

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Las universidades argentinas asisten a un fenómeno inédito: cerca de 40 mil alumnos extranjeros se forman en sus aulas. Es un crecimiento del 67% en relación con 2008, cuando en las casas de altos estudios (públicas y privadas) había 24 mil estudiantes llegados desde el exterior. Prestigio educativo, atractivos culturales e históricos y gratuidad de la enseñanza son algunos de los motivos del imán para los chicos.

El dato surge de la Red de Secretarios Internacionales de Universidades Nacionales. Jorge Bragulat, ex director del Programa de Promoción de la Universidad Argentina en el Exterior, señala que “hay más extranjeros en las universidades privadas, porque tienen representantes en países extranjeros que les facilitan todo”. Y avizora un futuro alentador: “El crecimiento económico de Latinoamérica ha hecho que las clases medias de estos países tengan más recursos: ahí hay más alumnos interesados en salir a estudiar al exterior”.

En la Universidad de Buenos Aires (UBA), por ejemplo, la cifra de alumnos extranjeros trepó de 7.000 a 12.000 en cuatro años. En la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) la cantidad de estudiantes de otras nacionalidades crece a un ritmo del 20% anual desde 2004. Y en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) aseguran que la cantidad de foráneos en sus claustros se multiplicó por 21 desde 2007.

“El 80% de nuestros estudiantes extranjeros provienen de países latinoamericanos”, detalla Marcelo Tobin, secretario de Relaciones Internacionales de la UBA. “Somos muy buscados como referente continental en educación superior”, explica Tobin. El factor económico influye: las carreras de grado en la UBA son gratuitas y la relación dólar o euro frente al peso les sigue conviniendo a los extranjeros, indemnes frente al cepo cambiario que afecta a los argentinos.

Según el censo 2011 de la UBA, el 19,9% de los estudiantes peruanos cursan en la facultad de Medicina; y el 12,6% de los bolivianos cursa Ciencias Económicas. El Ciclo Básico Común contiene al 66,9% de los estudiantes colombianos.

José Echenique, secretario de Relaciones Internacionales de la Universidad de Córdoba, dice: “En 2011 teníamos 850 alumnos; y para este año esperamos un crecimiento de entre un 10 y un 15% en la matrícula de extranjeros”. Allí citan aspectos culturales y sociales para justificar la tendencia. Y acuerdan que muchas veces las universidades extranjeras prefieren ciudades pequeñas –donde el ritmo de vida sea más tranquilo– para intercambiar alumnos. Eso hace que Córdoba pueda competir con Buenos Aires. Agrega que “los alumnos extranjeros se hacen amigos muy rápido, el trato es más cálido: se adaptan en una semana y ya están comiendo asado, saliendo a las sierras. Viven en casas de familia y son como un hijo más.

“Los extranjeros nos eligen porque pueden combinar la educación con un lindo entorno social y cultural, y con precios más bajos que en su país de origen. Además, Buenos Aires es lo más seguro y lo más europeo de Latinoamérica”, grafica Paula Iglesias, coordinadora de Relaciones Internacionales de la UADE.

Gabriel Foglia, decano de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo, acuerda con Iglesias: “Los estudiantes extranjeros respetan mucho la calidad académica que hay acá. Cuando regresan están muy bien catalogados. Además, la relación costo-beneficio sigue siendo buena para ellos”. La UP ya les da clase a más de 3.000 extranjeros.

Para la mayoría de los que quieren estudiar en el país, los programas de intercambio son claves. “Vienen por la gran cantidad de convenios que tenemos. La gran mayoría lo hace con este mecanismo y no paga aranceles. Además, nos eligen porque nuestra universidad está muy bien posicionada en los rankings latinoamericanos”, dice Soledad Zapiola, coordinadora general de la dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina (UCA). Allí hay 660 alumnos de intercambio. Y las inscripciones entre agosto y diciembre del año pasado superaron en un 45% a las de 2011.

Marta Pini, directora de Cooperación Internacional de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), dice que “los alumnos extranjeros destacan que los docentes son especialistas en su disciplina pero a la vez tienen un panorama integrado de la profesión. También consideran que son menos solemnes y que los estudiantes tienen mayor participación”. En suma, un combo cultural, académico, social y económico que explica este alto poder de seducción que tienen las univeridades argentinas.