Historias de mi barrio

Los barbitruchos

De nuestra redacción- Ayer nomás recibíamos la gacetilla de Prensa de la Policía de la Ciudad donde nos informaban de la detención de una banda que se dedicaba a producir copias de barbijos, con inscripciones del Conicet falsas.

Esta noticia nos llevó a reflexionar lo terrible del ingenio delictivo, que se aprovecha de la situación de crisis y la confusión, que no es solo local sino internacional, causada por la terrible pandemia ocasionada por el Covid-19.

Si no fuera tan lamentable, hasta podría ser gracioso: Los delincuentes clonaban toda clase de productos y los hacían pasar por buenos, desde tecnología, productos de alta y mediana gama, maquillaje, hasta ropa de marca. Pero el nuevo producto estrella es nada más y nada menos que los tapaboca, ese cuadradito de tela que es el uno de los pocos -y bastante limitado- recursos que tenemos para no seguir propagando la enfermedad. Así de mal estamos:

La Policía de la Ciudad desbarató una organización que producía y comercializaba barbijos apócrifos

La Policía de la Ciudad detuvo en las últimas horas a ocho personas integrantes de una banda que se dedicaba a producir, acopiar y comercializar barbijos apócrifos con inscripciones del CONICET.

Este golpe es un desprendimiento de la causa que tuvo semanas atrás la incautación de 50.000 barbijos truchos y cinco detenidos, tras procedimientos realizados en Ciudad y Provincia de Buenos Aires. 

A partir de ese hecho, la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, a cargo del doctor Carlos Rolero Santurián, continuó la investigación con la intervención de la División Delitos Informáticos Complejos de la Policía de la Ciudad y se aprobaron cinco allanamientos en talleres y propiedades de Flores y Parque Avellaneda ordenados por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Número 19, a cargo del  doctor Carlos Aostri.

Los oficiales hallaron, en los cuatro talleres textiles y en una vivienda particular de los barrios de Flores y Parque Avellaneda, una gran cantidad de barbijos con las inscripciones de Atom Protect, KN95, 3M, ION-Positivo y Protective Mask, y además encontraron 14 rollos de telas de color, máquinas de coser y estampado, impresoras y computadoras.

Los talleres no estaban habilitados y tampoco contaban con las mínimas medidas de seguridad y protección.