No lo sabía?…

De nuestra redacciòn.- ¿Cree usted que el gato de azotea que gobierna en su casa es un dechado de la naturaleza? ¿ Y que su estirpe se emparenta con los más reputados exponentes del género? Probablemente su optimismo nada se parezca a la realidad y su humilde «minino» no tenga la alcurnia suficiente como para enfrentar a un exigente jurado en la materia.

Una simpàtica vecina de Pompeya, fanàtica de los gatos, quizo averiguar el pedigree de su hermoso y regordete ejemplar. Mucha fue su sorpresa cuando le explicaron que los campeonatos se celebran primero en la esfera nacional y finalmente en la internacional, donde compiten los ejemplares más caros del mundo, que representan a las más variadas razas aceptadas por el reglamento internacional.

Uno de los integrantes de un club de felinos perteneciente a nuestra comuna dio a conocer información al respecto: para que un gato sea declarado campéon nacional de su variedad debe haber conseguido tres puntos CAC (certificado de aptitud para campeones) y para ser declarado campeón internacional tres CACIB (certificado de aptitud para campeón internacional). Estas son, entre, otras, las condiciones fijadas por la FIF (Federación Internacional Felina)-

Frente a este desborde de los «pedigrées» más variados, los humildes gatos barcinos, a veces cruzados por democráticas rayas, vienen a resultar algo así como los parias de la especie. Tendidos junto al fuego o en la práctica del amor libre gritado por los tejados suburbanos, los «micifuces» barriales reivindican su condición plebeya y viven como mejor pueden. Son, a su modo «campeones morales».. ¡bah!…unos pobres gatos.

Conclusiòn: Nuestra vecina indignado se dio por ofendida por tanta discriminaciòn animal