Prorrogaron el desalojo de la calle Brandsen

Resultó exitosa la negociación entre las partes en el tema del desalojo del conventillo de Brandsen 740.  La dueña del conventillo  les concedió una prórroga hasta diciembre, que es lo que pedían las siete familias que viven ahí desde hace más de diez años.

Pedían que los esperaran un poco más, para que los chicos terminen el año escolar en el barrio, tranquilos. Y para que el juez y el Gobierno de la Ciudad los atiendan y los ayuden a resolver el problema habitacional que tienen.

La Justicia les había dado un ultimátum  a las familias y al comedor  “Pancitas llenas, corazón contento”, que funciona dentro del conventillo que debían dejar la propiedad o serían desalojados.

«El proceso jurídico que terminó en la orden de desalojo comenzó en 2007 cuando la propietaria del conventillo les avisó a los inquilinos que no renovaría los alquileres ya que el edificio tenía serios daños en su estructura y servicios sanitarios y que no podía afrontar las reparaciones. Los propios inquilinos le habían pedido a la dueña que hiciera esas reparaciones, pero no las hizo y presentó una denuncia ante diferentes organismos del Gobierno de la Ciudad para comenzar con el proceso de desalojo. Los vecinos habían adelantado que iban a resistir. Y lo hicieron con bombos y cantos que pedían detener la medida judicial:  “Lo que pedimos es que nos den una prórroga, para poder irnos tranquilos, para que nuestros chicos terminen el colegio”

Desde el Grupo de Vivienda y Hábitat de La Boca creen que este tipo de desalojos están relacionados directamente con el crecimiento turístico de la zona. En un comunicado de la organización barrial denuncian que la situación de este conventillo es la misma que la de otros tantos del barrio: “su desesperante situación, que es la misma que sufren cientos de familias en un barrio que es blanco del negocio inmobiliario y de una ausencia total de políticas públicas en materia de vivienda. De hecho, el conventillo que quiere ser desalojado está ubicado frente a la cancha de Boca Juniors y al Museo de Boca, una de las zonas más visitadas por los turistas en toda la Ciudad”.