«Tiene la palabra»: El espacio de los vecinos de la Comuna 4

Esta sección semanal propone un espacio de libertad de expresión e intercambio.

Aquí, los vecinos de la Comuna 4 tienen un lugar para explayarse sobre diferentes temáticas y opiniones, compartir reflexiones y pensamientos o divulgar obras literarias y actividades culturales. Sean bienvenidos y siéntanse libres de participar.

«No siempre el Deporte es Salud», por Alejandro Silveyra- Preparador físico – Vecino de Parque Patricios.

El deporte está asociado con la salud. En el momento de su ingreso al repertorio de una sociedad moderna, higienistas y educadores estaban en sintonía: ejercitar el cuerpo era un requisito más del buen ciudadano. Ya no solo lo preparaba para la guerra, ahora también lo formaba para la vida moderna y para el trabajo industrial.

A esta interpretación higienista se le suma la visión estrábica de los medios y de los circuitos deportivos de competición, que, si por un lado le conceden al deporte un lugar en el mundo del negocio y del espectáculo, por el otro condena a sus actores cuando éstos exceden los limites. Con el correr de las décadas, la frase «el deporte es salud» se ha transformado en un cliché paradójico: es muy fácil asociar este eslogan con la imagen de una rubia haciendo running por un parque con una botella de agua en la mano. Y viceversa: se hace difícil decir «el deporte es salud» si se piensa en sprinters olímpicos exudando anabólicos o en gimnastas-niñas famélicas, intoxicados de hormonas que no pueden vivir la vida de las pequeñas de su edad; ya que empiezan con el estres y presión de las competencias con apenas unos pocos años. Y no hay que olvidar que es una «carrera» que dura pocos años, ya que con el crecimiento, pareciera que se acabara la magia. Ni hablar del desgaste mental que produce esa situación.

Umberto Eco decía hace dos décadas, con bastante sarcasmo, que el exceso de competitividad en los juegos deportivos conduce «afortunadamente» (sic) a la muerte de los mejores, perfeccionando las razas. Sin llegar a esos ex remos, en verdad nada hay en el deporte que le sea esencialmente saludable, y parece necesario diferenciar entre prácticas deportivas sanas y otras que no lo son tanto. Mas aún: se puede ser físicamente muy «saludable» y tener un cerebro de de mosquito, como lo prueban ciertos patovicas que patotean en las puertas de los boliches, ¿Es eso necesariamente salud? No hay significados estables ni eternos. Hay sentidos que una comunidad atribuye a sus manifestaciones socia les en una particular coyuntura político-cultural.

El deporte y las actividades fisicas pueden o no ser vehículos de salud. Eso depende del contexto. Como todo.